Los desplazamientos se pueden combinar. La suma reúne movimientos sucesivos en un único vector resultante; la resta añade el vector opuesto y permite comparar direcciones o volver sobre un recorrido.
Un objeto puede recibir varios desplazamientos durante un cuadro: moverse por una tecla, ser empujado por una fuerza y corregir su posición tras una colisión. La suma de vectores reúne todos esos cambios en un solo resultado.
La resta responde a la pregunta inversa: ¿qué vector hay que aplicar para pasar de un vector a otro?, o ¿cómo anulamos un desplazamiento existente?
La regla algebraica es directa: sumamos las componentes horizontales entre sí y las verticales entre sí.
Si u = (3, 2) y v = (−1, 4), entonces u + v = (2, 6). El resultado avanza dos unidades a la derecha y seis hacia arriba.

La suma puede dibujarse de dos formas equivalentes: trasladando el segundo vector hasta la punta del primero, o construyendo el paralelogramo que ambos determinan.
Para sumar u + v, dibujamos u y trasladamos v sin cambiar sus componentes hasta que su cola coincida con la punta de u. La resultante comienza donde empieza u y termina donde termina el vector trasladado.
El orden de los pasos visuales puede cambiar, pero el resultado será el mismo porque la suma vectorial es conmutativa.
Dibujamos u y v desde el mismo origen. Luego trazamos copias paralelas de ambos vectores para completar un paralelogramo. La diagonal que parte del origen es u + v.
Este método hace visible que la suma reúne las dos contribuciones a la vez, mientras que punta–cola las presenta como movimientos sucesivos.
Estas propiedades permiten agrupar y reorganizar desplazamientos sin alterar el resultado final.
El opuesto de v = (vx, vy) invierte las dos componentes:
Para v = (4, −3), el opuesto es (−4, 3). Ambos tienen la misma longitud y dirección, pero sentidos contrarios.
Restar un vector equivale a sumar su opuesto:
Si u = (3, 2) y v = (−1, 4), entonces u − v = (4, −2). La resta no es conmutativa: en general u − v es diferente de v − u.
La resta permite obtener el desplazamiento desde A hasta B:
Por eso, si conocemos una posición actual y una posición objetivo, el vector objetivo − actual indica hacia dónde está el objetivo.
Modifica los componentes de u y v. Alterna suma y resta para ver cómo cambia el segundo vector y el resultado. Activa el paralelogramo para comprobar que la diagonal coincide con la construcción punta–cola.
function sumar(u, v) {
return {
x: u.x + v.x,
y: u.y + v.y
};
}
console.log(sumar(
{ x: 3, y: 2 },
{ x: -1, y: 4 }
));El resultado es {"x":2,"y":6}. Cada componente se calcula de forma independiente.
function restar(u, v) {
return {
x: u.x - v.x,
y: u.y - v.y
};
}
const posicionActual = { x: 3, y: 2 };
const objetivo = { x: 9, y: 5 };
console.log(restar(objetivo, posicionActual));El vector resultante es (6, 3): el desplazamiento necesario para ir desde la posición actual hasta el objetivo.
La suma permite combinar varias influencias sobre un objeto. Una velocidad inicial, un empuje y una corrección pueden representarse mediante vectores y sumarse antes de actualizar la posición.
Al trabajar por componentes, cada efecto horizontal y vertical queda explícito y puede ajustarse de forma independiente.
La suma es conmutativa, pero la resta no lo es. Cambiar el orden altera el resultado:
Esto importa al calcular direcciones entre posiciones: destino − origen apunta hacia el destino; origen − destino apunta exactamente en sentido contrario.
La suma y la resta permiten tratar varios desplazamientos como una sola operación. Al combinarlos por componentes obtenemos resultados claros, predecibles y directamente utilizables para actualizar posiciones, velocidades y direcciones.
En el próximo tema estudiaremos la multiplicación de vectores por escalares para ampliar, reducir o invertir su efecto.